La palabra es una unidad de la lengua que se reconoce por escribirse entre dos espacios en blanco. Se caracteriza porque tiene significado y se puede descomponer en morfemas, las unidades más pequeñas de la lengua con significado.
La raíz, lexema o morfema léxico es el principal morfema de las palabras, puesto que es la parte de la palabra que aporta su significado fundamental. Algunas palabras están formadas únicamente por la raíz, junto a la que pueden aparecer morfemas flexivos; son las palabras primitivas , que no proceden de otra de la lengua (sal, niñ-as, bail-aremos ).
Los morfemas flexivos se unen por detrás a la raíz de las palabras y añaden significados gramaticales de género, número, persona, tiempo y modo . Existen dos clases de morfemas flexivos según las palabras a las que se unen:
⚫Los morfemas flexivos de género y número. ⚫Las desinencias verbales.
La flexión es el conjunto de formas de una palabra con sus diferentes morfemas flexivos.
Los morfemas derivativos son aquellos que se añaden a la raíz de las palabras para añadir nuevos significados. Son los prefijos y sufijos.
Los prefijos
Los prefijos son una clase de morfemas derivativos que se añaden delante de la raíz de una palabra para formar palabras nuevas. Estas palabras no cambian su categoría gramatical (si es un sustantivo, continúa siendo sustantivo), pero sí su significado.
Existe un grupo de sufijos que no cambian la categoría gramatical de la palabra, sino que añaden a la raíz un significado afectivo o expresivo. Reciben el nombre de sufijos valorativos.
A veces, entre la raíz y el sufijo aparecen elementos de unión que no aportan ningún significado, por lo que no pueden considerarse morfemas, y que reciben el nombre de interfijos. Ejemplo: pez + ito → pec-EC-ito.