Escritura expresiva

1. Tres minutos sin parar
En el mundo de nuestros pensamientos nuestro lenguaje es instantáneo, inmediato, espontáneo, a menudo desordenado, no puede tacharse o borrarse, y está lleno de redundancias, ambigüedades y contradicciones. Además de esto corre el riesgo de desestructurarse, disgregarse o irse por las ramas. [...] Los pensamientos van y vienen en un viaje frenético, en el que las palabras se interrumpen unas a otras, las ideas saltan de instante en instante, y esas reflexiones que pretendíamos tener se quedan a menudo a medio pensar, puesto que irremediablemente otro pensamiento más fuerte se le ha impuesto casi sin darnos cuenta. Por eso, en algunas ocasiones son sentimos enjaulados en nuestro universo mental, presos de un caos que no nos deja ver con claridad. [...] Con la escritura ganarmos en libertad, pues adquirimos una distancia útil que facilita poder convertirnos en los conductores y guías de nuestros pensamientos, transformándonos en los dueños de la situación. Al materializarlos en un papel, podemos manejarlos mejor, borrarlos, tacharlos, irnos hacia atrás, aumentar la concentración y elaborar reflexiones más valiosas y profundas. Escribir nos obligará a pararnos, a organizar nuestras ideas, a ordenarlas y a fijarlas, ayudándonos a conquistar y gestionar nuestro mundo interior... [...] No se trata de esforzarse en realizar una obra de arte extraordinaria, ni un poema armonioso, bello o bien estructurado, ni siquiera hace falta un talento especial para la creación literaria o una excesiva imaginación. El acto de escribir es lo fundamental [...] Y lo que se haga con el resultado, ya sea quemarlo, romperlo, publicarlo, guardarlo o colgarlo en internet, dependerá de los deseos del autor. Reyes ADORNA CASTRO: Practicando la escritura terapéutica. Ed. Desclée |
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1. Lee y / o escucha el texto que encabeza este foro. No tienes que entenderlo, puedes quedarte con una o dos ideas, con ninguna, con una sensación... ¡o con nada!
2. Durante tres minutos,
intenta escribir tus pensamientos tal y como se presenten. No tienes
que redactar, ni atender a la ortografía, la puntuación o la
coherencia, ni tampoco intentar que tenga sentido. Solo escribe lo
que venga a tu mente. La única condición es que durante esos tres
minutos no puedes parar de escribir, ni tachar nada de lo que
escribas. No te preocupes en ningún caso por lo que puedas llegar a escribir, NADIE VA A LEERLO. Podrás incluso romperlo, o quemarlo, o destruirlo como mejor quieras, después.
3. Lee lo que has escrito, en silencio. Subraya una o dos frases que te llamen la atención o te sorprendan.
4. Vuelve a leer el texto que encabeza este foro y comenta con tus compañeros tu experiencia de escritura: qué te ha sorprendido, cómo te ha hecho sentir, si has descubierto algo nuevo...