Escritura expresiva

7. Perdóname
BAJO UNA PEQUEÑA ESTRELLA
Que me disculpe la
coincidencia por llamarla necesidad.
Que me disculpe la
necesidad, si a pesar de ello me equivoco.
Que no se enoje
la felicidad por considerarla mía.
Que me olviden los
muertos que apenas si brillan en la memoria.
Que me disculpe
el tiempo por el mucho mundo pasado
por alto a cada segundo.
Que me disculpe mi viejo amor
por considerar al nuevo
el
primero.
Perdonadme, guerras lejanas, por traer flores a
casa.
Perdonadme, heridas abiertas, por pincharme en el
dedo.
Que me disculpen los que claman desde el abismo el
disco
de un minué.
Que
me disculpe la gente en las estaciones por el sueño
a las cinco de la mañana.
Perdóname, esperanza acosada,
por reírme a veces.
Perdonadme, desiertos, por no correr
con una cuchara de agua.
Y tú, gavilán, hace años el mismo,
en esta misma jaula,
inmóvil mirando fijamente el mismo punto
siempre,
absuélveme, aunque fueras un ave disecada.
Que
me disculpe el árbol talado por las cuatro patas de la mesa.
Que
me disculpen las grandes preguntas por las pequeñas
respuestas.
Verdad, no me prestes demasiada
atención.
Solemnidad, sé magnánima conmigo.
Soporta,
misterio de la existencia, que arranque hilos de tu cola.
No
me acuses, alma, de poseerte pocas veces.
Que me perdone
todo por no poder estar en todas partes.
Que me perdonen
todos por no saber ser cada uno de ellos,
cada una de ellas.
Sé que mientras viva nada me
justifica
porque yo misma me lo impido.
Habla, no me
tomes a mal que tome prestadas palabras patéticas
y que me
esfuerce después para que parezcan ligeras.
Escribe un poema manteniendo la estructura de este de Wislawa Szymborska (polaca, Premio Nobel de Literatura 1996). Puedes pedir perdón a personas o colectivos o, como ella, dirigirte a conceptos, sentimientos o situaciones de tu vida, o incluso cambiarlas por las palabras que se te vengan a la cabeza, sin buscar un sentido.
La idea puede ser pedir perdón a las cosas que te atan impidiento tu realización o tu felicidad, para deshacerte de ellas.
(Las negritas son una sugerencia de palabras que podrías mantener)
El cuadro es Cristo de San Juan de la Cruz, de Salvador Dalí. En la tradición cristiana, Jesucristo murió en la cruz y resucitó a los tres días, para liberar a la humanidad del pecado original que le impedía acceder al cielo.