1. Consejos generales

Introducción

Elige bien las primeras palabras para captar desde el principio el interés del público. Debes intentar sorprender y crear un clima favorable. Puedes usar el humor, contar una anécdota y generar expectativas sobre el tema de la exposición.

Conclusión

Debe ser clara, breve y directa. Hay que responder a las preguntas que se hayan ido generando durante la exposición, utilizando la voz activa. Si además somos capaces de ser emotivos, lo estaremos bordando.

Dominio del tema

Nunca hay que dudar. Si estás hablando sobre un tema, debes parecer experto en el mismo, por lo que es necesario estudiarlo en profundidad previamente para adquirir seguridad. Para ello, consulta fuentes documentales de referencia, se riguroso en la elección de ideas y construye argumentos sólidos.

Atención e interés

Si tú notas que estás sonando aburrido y que no conectas con el público, es que algo está fallando. Intenta cambiar el tono, hacer participar al público o sacar algún elemento audiovisual.

Adaptarse al tiempo

No debes sobrepasar ni reducir el tiempo establecido. En todo caso, siempre es mejor quedarse algo corto que alargarse en exceso. Distribuye además el tiempo con eficacia. Un 10% para la introducción, un 70% para el cuerpo del discurso y un 20% para las conclusiones puede ser una distribución adecuada.