Consejos para hablar en público

Sitio: Aula Virtual CIFP Vilamarín
Curso: EMT CSXAT
Libro: Consejos para hablar en público
Impreso por: Usuario convidado
Data: mércores, 4 de febreiro de 2026, 8:52 PM

1. Consejos generales

Introducción

Elige bien las primeras palabras para captar desde el principio el interés del público. Debes intentar sorprender y crear un clima favorable. Puedes usar el humor, contar una anécdota y generar expectativas sobre el tema de la exposición.

Conclusión

Debe ser clara, breve y directa. Hay que responder a las preguntas que se hayan ido generando durante la exposición, utilizando la voz activa. Si además somos capaces de ser emotivos, lo estaremos bordando.

Dominio del tema

Nunca hay que dudar. Si estás hablando sobre un tema, debes parecer experto en el mismo, por lo que es necesario estudiarlo en profundidad previamente para adquirir seguridad. Para ello, consulta fuentes documentales de referencia, se riguroso en la elección de ideas y construye argumentos sólidos.

Atención e interés

Si tú notas que estás sonando aburrido y que no conectas con el público, es que algo está fallando. Intenta cambiar el tono, hacer participar al público o sacar algún elemento audiovisual.

Adaptarse al tiempo

No debes sobrepasar ni reducir el tiempo establecido. En todo caso, siempre es mejor quedarse algo corto que alargarse en exceso. Distribuye además el tiempo con eficacia. Un 10% para la introducción, un 70% para el cuerpo del discurso y un 20% para las conclusiones puede ser una distribución adecuada.


2. Lenguaje verbal y no verbal

El lenguaje no verbal debe ayudar a reforzar o expandir la información verbal, pero de no utilizarlo bien, corremos el riesgo de que podamos contradecirla o incluso sustituirla. Por ejemplo, si hacemos una afirmación sudando y moviendo mucho las manos en señal de nerviosismo, estaremos generando dudas en lugar de afirmar.

Consejos para hablar en público

Lenguaje verbal

  • Organizar el discurso en partes. No solo con el clásico sistema de introducción, desarrollo y conclusión, sino siguiendo un orden por importancia, lógica, cronología o interés, según decidamos en función de nuestro mensaje e intención.
  • Emplear conectores discursivos para organizar y cohesionar las ideas y partes del discurso (En primer lugar, en este sentido, resumiendo...). Estos conectores se pueden ir alternando con expresiones de lugar y tiempo (ya hemos visto, hablemos ahora de...)
  • Utilizar un vocabulario que se adecúe al tema del discurso, a los conocimientos de la audiencia, a la formalidad de la ocasión y al propósito. Debemos evitar palabras baúl o multiuso como cosa, eso, tema...
  • Construir frases breves y sencillas evitando una sintaxis compleja.
  • No abusar de muletillas (o sea) ni de comodines fonéticos (emmm).
  • El discurso debe ser claro, ir al grano y se debe entender sin dificultad. Debemos adecuar el registro lingüístico a la audiencia (si hablamos a un público que no es culto, no podremos utilizar vocabulario culto).
  • No sobrecargar el discurso de información con demasiados datos o repitiendo ideas.
  • Evitar una entonación monótona dando variedad, alternando frases enunciativas con exclamativas e interrogativas, subrayando con la voz palabras clave o lanzando preguntas retóricas.
  • Pronunciar con claridad para que se entienda bien. Si nos equivocamos o nos saltamos alguna sílaba, repetimos la palabra.
  • La voz debe llegar con el volumen adecuado a todas las personas de la sala. Esto se debe probar previamente y si con la simple voz no se consigue, será necesario utilizar micrófono.

Lenguaje no verbal

  • Utilizar gestos abiertos acompañando con las manos, pero sin moverlas en exceso. Mostrarse en posición firme evitando interponer objetos entre el cuerpo y el público, teniendo siempre la cara visible para todos, nunca dando la espalda.
  • Acompañar momentos del discurso con gestos concretos. Por ejemplo, si hablamos de dos ideas clave, levantar dos dedos; si hablamos de una distancia o una dirección, indicarla gestualmente.
  • Evitar tics gestuales por nerviosismo como agitar el bolígrafo o tocarse el pelo.
  • Los movimientos serán siempre pausados, nunca bruscos.
  • Repartir miradas entre el público, combinando diferentes tipos de mirada y atendiendo a las reacciones de la audiencia para adaptar el discurso si es necesario. Se debe mirar a la cara y no de reojo, con franqueza para mostrarnos abiertos.
  • Evitar miradas al vacío, al sueño o al techo.
  • Aunque se esté leyendo un guion, siempre hay que tener contacto visual con el público.
  • El vestuario debe corresponderse con la personalidad de la persona que habla, también con el propósito de la comunicación, el registro y el contexto. No es lo mismo hablar frente a un público juvenil en un instituto que en una gala de premios de la alta sociedad.
  • El uso de presentaciones proyectadas, vídeos, documentos impresos u otros medios de apoyo ayudan a atraer la atención, ejemplificar y ser más ameno. El uso deberá estar justificado y tener un fin en consonancia con el objetivo del discurso, se deben ver y escuchar bien, mantener nuestra línea de imagen, con una tipografía adecuada y que no sustituyan lo que dice el orador, sino complementarlo. Se debe comprobar previamente que todo funciona correctamente.



3. Enlaces de interés

Como calentar la voz (en 3 min): https://www.youtube.com/watch?v=zu3io4Irm9c&t=30s