Ese miedo a lo que puedan decir las familias si solo se dan cinco temas durante el curso en lugar de los diez, por ejemplo, que contiene el libro ya se eliminaría si solo se contemplaran cinco como punto de partida. Eso garantizaría el poder dedicar un porcentaje del tiempo a la oralidad o a otras cuestiones como reforzar lo que se va dando, cosa muy difícil en la actualidad.Para hablar, para reforzar, para repasar... se requiere tiempo y ese tiempo solo se logra en sistemas menos densos.