La impresora 3D puede ser una potente herramienta pedagógica en un centro educativo dado que permite visualizar y tocar elementos que, de otro modo, el alumno debe imaginar recurriendo a su visión espacial.
Como profesora de Matemáticas, la veo útil para analizar conceptos abstractos y tridimimensionales que hasta ahora, explicamos recurriendo a nuestra mejor o peor capacidad para el dibujo técnico y a material digital y páginas web varias, que en muchos casos aportan una presentación plana que no a todos los alumnos ayuda a la comprensión.
El poder tocar y crear, analizando este proceso comprensivamente, permite hacer intervenir en el aprendizaje a los sentidos de la vista y del tacto y de todos es sabido, que cuantos más sentidos empleamos, más se nos facilita dicho aprendizaje.
Espero que la formación del profesorado y la evolución de las propias impresoras, vaya facilitando su uso habitual en los centros como un recurso educativo más , lo cual será especialmente útil en ciertas materias.
Saludos.