Jorge Manrique (1440-1479) fue un poeta y militar castellano del Prerrenacimiento, miembro de una de las familias más poderosas de la nobleza de la época. Su vida encarnó el ideal del caballero medieval: culto en las letras y valiente en las armas. Murió en combate durante la guerra civil por el trono de Castilla, defendiendo la causa de Isabel la Católica.
Aunque escribió numerosa poesía amorosa dentro del estilo de la lírica cancioneril, su fama universal se debe a una sola obra: "Coplas a la muerte de su padre". Esta elegía, escrita tras el fallecimiento de don Rodrigo Manrique, es considerada una de las cumbres de la literatura española.
En las Coplas, Manrique reflexiona sobre la fugacidad de la vida, la igualdad de todos ante la muerte y la inestabilidad de la fortuna. Utiliza la estrofa denominada "copla de pie quebrado" o "manriqueña", que combina versos de ocho y cuatro sílabas, imprimiendo un ritmo pausado y fúnebre al texto.
La obra es famosa por sus metáforas, especialmente la que compara la vida con un río y la muerte con el mar: "Nuestras vidas son los ríos / que van a dar en la mar, / que es el morir". Además, introduce la idea de la "tercera vida" o la vida de la fama: aquella que permite al hombre permanecer en la memoria de los vivos tras su muerte biológica gracias a sus virtudes.