Versos Sencillos(JOSÉ MARTÍ)

Aquí está mi pecho, mujer,

Que ya sé que lo herirás:

Más grande debería ser,

¡Para que lo hirieras más!

Porque noto, alma torcida,

Que en mi pecho milagroso

Mientras más honda es la herida,

Es mi canto más hermoso.

Cuando Éramos Niños (MARIO BENEDETTI)

Cuando éramos niños,

Los viejos tenían como treinta,

Un charco era un océano,

La muerte lisa y llana

No existía.

Luego cuando muchachos,

Los viejos eran gente de cuarenta,

Un estanque era un océano,

La muerte solamente

Una palabra.

Cuando nos casamos,

Los ancianos estaban en los cincuenta,

Un lago era un océano,

La muerte era la muerte

De los otros.

Ahora veteranos,

Ya le dimos alcance a la verdad,

El océano es por fin el océano,

Pero la muerte empieza a ser

La nuestra.

¿Qué es poesía (GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER)

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú

Amor eterno - (GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER)

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.
¡todo sucederá! Podrá la muerte
Cubrirme con su fúnebre crespón;
Pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.
 
Contigo - (LUIS CERNUDA)

¿Mi tierra?
Mi tierra eres tú.
¿Mi gente?
Mi gente eres tú.
El destierro y la muerte
para mi están adonde
no estés tú.
¿Y mi vida?
Dime, mi vida,
¿qué es, si no eres tú?

Bolero - (JULIO CORTÁZAR)

Qué vanidad imaginar
que puedo darte todo, el amor y la dicha,
itinerarios, música, juguetes.
Es cierto que es así:
todo lo mío te lo doy, es cierto,
pero todo lo mío no te basta
como a mí no me basta que me des
todo lo tuyo.
Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la tarjeta postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno.

Enseñarás a volar (MADRE TERESA DE CALCUTA)

Enseñarás a volar,
pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar,
pero no soltarán tu sueño.
Enseñarás a vivir,
pero no vivirán tu vida.
Sin embargo…
en cada vuelo,
en cada sueño,
perdurará siempre la huella
del camino enseñado.

Poema al Maestro (Fermín Gaínza)

Educar es lo mismo
que poner un motor a una barca
hay que medir, pesar, equilibrar…
…y poner todo en marcha.
Pero para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino, un poco de pirata…
un poco de poeta…
y un kilo y medio de paciencia concentrada.
Pero es consolador soñar mientras uno trabaja,
que esa barca, ese niño,
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia pueblos distantes, hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestra propia barca,
en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada.

Recuerdo Infantil (ANTONIO MACHADO)

Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de lluvia tras los cristales.
Es la clase. En un cartel
se representa a Caín
fugitivo, y muerto Abel,
junto a una mancha carmín.

Con timbre sonoro y hueco
truena el maestro, un anciano
mal vestido, enjuto y seco,
que lleva un libro en la mano.
Y todo un coro infantil
va cantando la lección:
«mil veces ciento, cien mil;
mil veces mil, un millón».
Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de la lluvia en los cristales.

Una escuela tan grande como el mundo (GIANNI RODARI)

Hay una escuela grande como el mundo.
Allí enseñan maestros, profesores,
abogados, albañiles,
periódicos, televisores,
carteles callejeros,
el sol, los temporales, las estrellas.

Hay lecciones fáciles
y lecciones difíciles,
feas, bonitas y así.

Allí se aprende a hablar, a jugar,
a dormir, a despertarse,
a bienquerer e incluso
a enfadarse.

Hay exámenes a cada momento,
pero no hay suspensos:
nadie puede parar a los diez años,
a los quince, a los veinte,
ni descansar un solo instante.

De aprender no se acaba jamás,
y aquel que no sabe
es siempre más importante
que aquel que sabe ya.

Esta escuela abarca todo el mundo.
Abre los ojos:
tú también eres un alumno.

Si me quieres, quiéreme entera (DULCE MARÍA LOYNAZ)

El amor no se condiciona. Quien ama debe abrazar la totalidad del ser, el acierto y el error. Amar no es admiración y no hace casa en la buena suerte. El amor se decide o, simplemente, se da.

Si me quieres, quiéreme entera,
no por zonas de luz o sombra…
Si me quieres, quiéreme negra
y blanca, y gris, verde, y rubia,
y morena…

Quiéreme día,
quiéreme noche…
¡Y madrugada en la ventana abierta!…
Si me quieres, no me recortes:
¡Quiéreme toda… O no me quieras.



Amor constante más allá de la muerte (FRANCISCO DE QUEVEDO)

Para Quevedo, el amor es inquebrantable y trasciende las fronteras mismas de la muerte. Así nos lo hace saber en el siguiente soneto.

Cerrar podrá mis ojos la postrera
Sombra que me llevare el blanco día,
Y podrá desatar esta alma mía
Hora, a su afán ansioso lisonjera;

Mas no de esotra parte en la ribera
Dejará la memoria, en donde ardía:
Nadar sabe mi llama el agua fría,
Y perder el respeto a ley severa.

Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,
Venas, que humor a tanto fuego han dado,
Médulas, que han gloriosamente ardido,

Su cuerpo dejará, no su cuidado;
Serán ceniza, mas tendrá sentido;
Polvo serán, mas polvo enamorado.

Dos cuerpos, de Octavio Paz

Las imágenes se agolpan en este poema para presentar a dos cuerpos amantes. Todas las posibilidades están: el encuentro, el desencuentro, la entrega, la separación. Veamos en qué palabras Octavio Paz nos asoma al misterio de los amantes.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos olas
y la noche es océano.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces dos piedras
y la noche desierto.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces raíces
en la noche enlazadas.

Dos cuerpos frente a frente
son a veces navajas
y la noche relámpago.

Dos cuerpos frente a frente
son dos astros que caen
en un cielo vacío.

"Coplas por la muerte de su padre" – Jorge Manrique

Tras la muerte de su padre, Jorge Manrique (1440 – 1479), escribió sus famosas Coplas con las que se convirtió en un autor imprescindible en lengua española.

En esta elegía el poeta se lamenta por lo perdido, pero también realiza un canto a la vida, recurriendo al tópico Carpe Diem, que hace alusión a aprovechar el tiempo, tal como podemos ver en la "Copla número 1":

Recuerde el alma dormida
Avive el seso y despierte
Contemplando
Cómo se pasa la vida,
Cómo se viene la muerte,
Tan callando,
Cuán presto se va el placer,
Cómo, después de acordado
Da dolor,
Cómo, a nuestro parecer,
Cualquier tiempo pasado
Fue mejor.

"Soneto de repente" - Lope de Vega

Lope de Vega (1562 - 1635) fue el gran renovador del teatro español y también se destacó en la poesía, ya que se alejó de la rigidez de sus contemporáneos y decidió explorar juegos de ingenio en algunas de sus obras.

En este poema analiza con mucho humor la estricta construcción de un soneto, composición de moda en el periodo y nos detalla de forma irónica el proceso, en el que deben existir catorce versos divididos en dos cuartetos y dos tercetos.

Un soneto me manda hacer Violante,
que en mi vida me he visto en tal aprieto,
catorce versos dicen que es soneto;
burla burlando van los tres delante.

Yo pensé que no hallara consonante,
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
mas si me veo en el primer terceto,
no hay cosa en los cuartetos que me espante.

Por el primer terceto voy entrando,
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.

Ya estoy en el segundo, y aún sospecho
que voy los trece versos acabando;
contad si son catorce, y está hecho.

"Volverán las oscuras golondrinas" - Gustavo Adolfo Bécquer

Gustavo Adolfo Bécquer (1836 - 1870) es el principal exponente de la poesía posromántica española y en sus famosas Rimas exploró el amor desde diferentes aristas. Este poema es uno de los más recordados del autor, en el que refleja el dolor y la fatalidad ante la pérdida del ser amado.

Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.

Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha a contemplar,
aquellas que aprendieron nuestros nombres…
¡esas… no volverán!

Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde aún más hermosas
sus flores se abrirán.

Pero aquellas, cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día…
¡esas… no volverán!

Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón de su profundo sueño
tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido…; desengáñate,
¡así… no te querrán!

Copla III - Jorge Manrique

Nuestras vidas son los ríos
que van a dar en la mar,
que es el morir:
allí van los señoríos,
derechos a se acabar
y consumir;
allí los ríos caudales,
allí los otros medianos
y más chicos;
y llegados, son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.
Última modificación: jueves, 3 de septiembre de 2026, 13:55