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  • En la actualidad, debido a los cambios que ha sufrido la sociedad en general, a partir de las innovaciones industriales y tecnológicas, asistimos a un aumento de patologías directamente relacionadas con el estilo de vida que llevamos. Hábitos como, comer de prisa comida de mala calidad nutricional, no hacer actividad física, pasar mucho tiempo sentados a jugar con la consola, consumir tabaco y alcohol, ocio pasivo, etc., influyen negativamente sobre nuestra salud y calidad de vida.

    Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), la salud es un estado completo de bienestar físico, mental y social que no consiste solamente en la ausencia de enfermedad.   

    La actividad física para la salud se basa en el trabajo aeróbico y se centra en el desarrollo de las siguientes capacidades físicas: resistencia aeróbica, fuerza-resistencia y flexibilidad.

    El incremento de las necesidades energéticas que provoca el ejercicio físico aeróbico, va asociado a un aumento de las necesidades de oxígeno. El sistema cardiorrespiratorio, la sangre, los músculos, los huesos y articulaciones sufren una serie de modificaciones para adaptarse a estas exigencias energéticas. Estas modificaciones son las responsables de la incidencia positivas que tiene el ejercicio físico sobre la salud. Entre los cambios más importantes que sufre el organismo y que inciden sobre la salud gracias a una actividad física bien pautada, podemos destacar:

    • Aumenta la capacidad funcional respiratoria.
    • Aumenta la eficacia del corazón.
    • Disminuye la frecuencia cardíaca en reposo.
    • Aumenta la masa muscular.
    • Aumenta la fuerza muscular.
    • Disminuye la grasa corporal y el colesterol malo (LDL).
    • Fortalece nuestros huesos y mejora la calidad de las articulaciones.
    • Favorece la adquisición de hábitos positivos de salud como comer mejor.
    • Aumento de la captación de oxígeno por parte de los tejidos.
    • Mejor tolerancia a la glucosa.
    • Disminución de las resistencias vasculares periféricas.
    • Nivel psicológico: disminuye la ansiedad, aumenta la autoestima y el bienestar.
    • Favorece las interrelaciones sociales y afectivas.

    Las recomendaciones mínimas diarias de actividad física en edad de la ESO Y BACHILLERATO según la OMS son de 1 hora moderada o vigorosa.