Miuel Anel Buonaroti, autor de na de las mas grandes obras de arte de todos los tiempos, era, sin embargo, muy crítico con su obra.
Soneto irónico sobre el proceso de pintar al fresco la Capilla Sixtina, con caricatura suya incluida...
“De trabajar incómodo, me ha salido un bocio
como le hace al agua a los gatos de Lombardía
(a menos de que sea de cualquier otro país)
con la fuerza que el vientre aplica sobre el
mentón.
Mi barba apunta al cielo,
siento la nuca sobre la espalda,
tengo pecho de arpía,
y la pintura que sin cesar cae sobre mi rostro
me hace ahí un rico pavimento
Los riñones me llegan a la panza
el culo hace contrapeso a la grupa
los ojos buscan los pies en vano
Delante se me alarga el cuero
lo mismo que se estira por detrás
tenso como un arco de Siria
Falaces y extraños son
los juicios que me llegan a la mente
¡quién pueda apuntar con cerbatana tuerta!
Esta carroña de pintura defiéndela Giovanni,
y también mi honor,
no siendo bueno el lugar ni yo pintor.”

