Hasta la Revolución Industrial (siglo XIX), la tecnología se basaba en la experiencia acumulada y en el perfeccionamiento de las técnicas existentes desde la antigüedad. La tecnología evolucionó, por lo tanto, muy lentamente durante siglos.

Pero a partir de la Revolución Industrial, la investigación científica alcanzó una importancia que no había tenido hasta entonces y se convirtió en un motor de los procesos tecnológicos. Se empezaron a aplicar leyes científicas para incrementar la producción y se introdujeron máquinas capaces de realizar un mayor número de trabajos, lo que permitió liberar a millones de personas de trabajos muy penosos. Gracias a ello aumentó enormemente la productividad y mejoró el nivel de vida.

Tecnología y sociedad van cada vez más de la mano y se alimentan mutuamente: la tecnología responde a las necesidades de la sociedad y al mismo tiempo actúa como motor de desarrollo de la misma. Hasta tal punto es así, que la tecnología se ha introducido en todos los ámbitos de la sociedad y los ha transformado, en ocasiones de manera drástica: ¿sería concebible un mundo sin teléfonos, televisores u ordenadores?¿Se podría vivir sin automóviles, trenes o aviones? ¿se podría alimentar a la sociedad únicamente con procesos agrícolas tradicionales? ¿Cuál es tu opinión al respecto?.

Desarrollo sostenible

Junto a sus indudables ventajas, el desarrollo tecnológico también conlleva una serie de problemas: la explotación de los recursos ( ya sean minerales, vegetales o animales) se ha convertido frecuentemente en una sobreexplotación, lo que conduce al agotamiento de los mismos y la desaparición de hábitats naturales. Además, el desarrollo tecnológico implica otra serie de problemas, como las emisiones contaminantes y la producción de residuos tóxicos o peligrosos.

Por todo ello, el reto de la tecnología en la actualidad no se reduce a la simple optimización de materiales y tiempos: es necesario encontrar un tipo de desarrollo tecnológico sostenible que permita que las ventajas de los productos industriales lleguen a toda la humanidad, pero sin deteriorar irreversiblemente el medio ambiente. Las sociedades del siglo XXI deberán enfrentarse a retos medioambientales en gran medida desconocidos y potencialmente desastrosos. es tarea de todos los países encontrar vías de desarrollo global compatibles con nuestro planeta.

Last modified: Thursday, 29 October 2020, 9:01 AM