INTRODUCCIÓN:

A lo largo de nuestra vida es probable que se produzca alguna situación en la que no nos quede más remedio que prestar ayuda a un accidentado. Ayuda que en muchos casos podría llegar a ser vital para una persona, cuestión por la cual todo el mundo debería tener unas nociones básicas sobre cómo actuar en una situación de emergencia. En definitiva sobre cómo aplicar unos primeros auxilios adecuados.

Por ejemplo, si ahora mismo un amigo/a nuestro se atragantara con un hueso de aceituna, seguro que no sabríamos cómo reaccionar para poder ayudarle y, sería muy probable, que no llegáramos a tiempo a un hospital.

Por estos motivos, en esta UD vamos a descubrir las pautas y protocolos que hay que segur para auxiliar un accidentado/a, evitar que empeore su situación. En definitiva, permitir la recuperación del lesionado/a sin consecuencias negativas.

  1. ¿Qué son los primeros auxilios?

Son aquellos gestos o medidas que se adaptan inicialmente al accidentado o enfermo repentino, en el mismo lugar de los hechos, hasta que se pueda obtener una asistencia médica especializada. De esta actuación dependerá la evolución de la persona.

Sus objetivos básicos son: evitar la muerte; impedir que se agraven las lesiones; aliviar el dolor; evitar infecciones o lesiones secundarias; ayudar o facilitar la recuperación del lesionado; proporcionar soporte vital básico (SVB) al accidentado y trasladar correctamente al accidentado.

    1. Decálogo de los primeros auxilios

  • Observar la situación antes de actuar.

  • Actuar con tranquilidad y rapidez.

  • No mover el accidentado sin saber antes lo que tiene.

  • No hacer más que lo indispensable.

  • Jamás darle de beber o de comer al accidentado.

  • Abrigar al herido.

  • Tranquilizar y animar al accidentado, transmitiendo seguridad.

  • El accidentado deberá ser tratado con urgencia.

  • ¡Atención! La persona que interviene debe protegerse siempre y asegurar su integridad.

    1. Protocolo básico de actuación en los primeros auxilios

En la intervención de urgencia por accidente hay que observar una conducta denominada PAS (proteger, avisar, socorrer):

  • Proteger el lugar de los hechos.

  • Avisar los servicios de emergencia, llamando 061 (solo Galicia) o 112.

  • Socorrer: 1 ̊- salvar la vida; 2 ̊- evitar que se agraven las lesiones; 3 ̊- organizar.

    1. Algoritmo Soporte Vital básico

El algoritmo del soporte vital básico es el siguiente:

Miramos si responde: le tocamos los hombros y le preguntamos ¿te encuentras bien?

      1. Si la persona responde

Lo dejamos como está y tratamos de averiguar qué le pasa, pedimos ayuda si es necesario y evaluamos si hay lesiones y las tratamos (siempre que no sea grave). Si la lesión es grave llamamos el 061 o el 112 para el traslado al hospital.

      1. Si la persona no responde (inconsciente)

Llamamos y pedimos ayuda antes de empezar a hacer cualquier cosa (061 o 112). Posicionamos el accidentado boca arriba y abrimos las vías respiratorias con la maniobra frente-mentón (una mano en la cabeza y con los dedos índice y medio de la otra en el mentón) y comprobamos la respiración, situando nuestra cabeza sobre la nariz del lesionado para poder: OÍR la respiración, SENTIR el aliento y VER el pecho que sube y baja, durante 5 segundos.

Si la victima RESPIRA pero sigue inconsciente, la colocaremos en posición lateral de seguridad (PLS), posicionándonos lateralmente al sujeto: flexionamos la pierna más lejana hasta formar un ángulo con el cuerpo, a continuación flexionamos el brazo más cercano a nosotros formando un ángulo recto con el cuerpo. Giramos el sujeto hasta que se quede de lado y colocamos el dorso de la mano del lado más alejado debajo de la mejilla. https://www.youtube.com/watch?v=smVIkOpoxS0 (vídeo Jacinto y sus amigos – PLS).

Si la víctima NO RESPIRA, avisaremos siempre antes los servicios de urgencia y realizaremos la reanimación cardiopulmonar (RCP). Localizamos el punto de compresión (centro del tórax) y con seguridad y fuerza comprimimos el pecho, que debe bajar entre 3 y 5 cm, en función de la persona, por 30 veces a la velocidad de una compresión por segundo. Para que las compresiones sean efectivas, nos pondremos en una posición que permita que nuestro peso caiga sobre los brazos. Insuflamos aire una vez que llegamos a 30 compresiones, abriendo las vías aéreas con la maniobra frente-mentón, tapamos la nariz de la víctima y con nuestra boca cubrimos totalmente la del sujeto, insuflando aire 2 veces con la potencia suficiente para que su pecho se levante.

Se detendrá la RCP solo en los siguientes casos:

  • Cuando la víctima muestra señales de recuperación (consciente).

  • Cuando llegan los servicios de emergencia.

  • Cuando el reanimador/a está cansado.

      1. Sujeto que tose

Si se trata de una persona que tose y se pone las manos alrededor del cuello y tiene piel de color azul, probablemente tiene un cuerpo extraño que le obstruye las vías respiratorias. En un primer momento le animamos a toser, pero si la tos no es efectiva se deberá poner en práctica el Protocolo OVACE que incluye la Maniobra de Heimlich:

Nos posicionamos detrás del sujeto damos 5 golpes interescapulares con la mano y a continuación, 5 compresiones abdominales, colocando el puño por encima del ombligo con el pulgar contra el abdomen, realizando un movimiento hacia dentro arriba.

Última modificación: luns, 9 de marzo de 2026, 11:07 AM