En la toma de las mejores decisiones económicas el principio de los costes irrecuperables indica que los costes de decisiones pasadas no deben influir en las decisiones actuales, cuando estos costes no se puedan recuperar.
Por ejemplo, si vas al cine y no te gusta la película, como no puedes devolver la entrada y recuperar el dinero, es mejor salir y hacer otra cosa. Si salgo, puedo emplear mi tiempo en hacer algo que me guste. No se debe caer en la tramapa de los costes irrecuperables y tomar una mala decisión económica como sería la de que, ya que no puedo recuperar el dinero, permanezco viendo una película que no me está gustando.

Homo Economicus

Última modificación: lunes, 26 de octubre de 2020, 12:31