6.- Sistema de arranque en frío.
El sistema de arranque en frío se divide en dos partes: el precalentamiento y el postcalentamiento. Veamos qué es cada cosa. Cuando el motor está frío, el aire está frío. Al entrar en el cilindro y aumentar la presión el calor que genera la compresión del mismo, se va por las paredes de la cámara. Hemos de recordar que uno de los requisitos para el funcionamiento del motor diésel era la temperatura de los gases que hace evaporar el gasoil que entra a través del inyector. Cuando esto no ocurre, el motor no arranca o lo hace con mucha dificultad, produciendo un característico humo blanco. Para ello, se colocan unas resistencias dentro de la cámara que ayudan a calentar el aire de la compresión. A estas resistencias se les llama calentadores. En este apartado si tenemos que diferenciar, en función del tipo de motor. Si el motor es de inyección indirecta, siempre es necesario el precalentamiento, recordemos que el aire tiene que entrar en una precámara a un nivel más bajo de compresión, que la inyección directa. Cuando la temperatura ambiente está por encima de 15 ºC en los motores de inyección directa no es necesario el precalentamiento y, sin embargo, sí es necesario para los motores de inyección indirecta.
Debemos tener en cuenta la temperatura ambiente para la función de calentador. Cuando hace mucho frío, en temperaturas de 5 ºC para abajo se pone en marcha otra función, que se llama postcalentamiento. Esta función tiene como misión mantener los calentadores en marcha durante 100 o 180 segundos más, una vez arrancado el motor, hasta que la combustión genera el calor suficiente para el funcionamiento estable del motor.

