LA GUERRA DE TROYA.

Hace muchos años atrás**, un escritor de aquella época que se llamaba Homero escribió su obra “La Odisea” en la que contaba lo ocurrido entre el pueblo de Troya los griegos.

Troya era una ciudad grande, llena de murallas para poder defender a sus habitantes y estar preparados para pelear con los malos. En Troya gobernaba el rey Príamo que tenía dos hijos, Paris un hombre que destacaba por su hermosura allá donde fuera y, el otro era Héctor, un hombre valiente y fuerte

La historia comienza cuando el príncipe Paris caminaba por la ciudad de Esparta (en Grecia) y de repente vio a una mujer de una hermosura inolvidable que se llamaba Helena, en seguida cayó rendido a sus pies pero había un problema, Helena no era una doncella cualquiera si no la esposa del rey Menelao de Grecia.

¿Os imagináis lo que pasó a continuación?

El príncipe Paris sin pensarlo ni un momento decidió llevarse consigo a Helena a las tierras de Troya sin que lo supiera su marido, pero claro, el rey Menelao pronto la echó en falta y su furia le desbordó.

En seguida convocó a una reunión a todos los reyes de Grecia para que juntos declararan la Guerra a Troya, fueron miles de naves y millones de soldados los que zarparon hacia Troya para limpiar el honor de este rey y recuperar a la reina.

Consiguieron llegar hasta Troya y rodearon la ciudad, por el día atacaban sin piedad mientras que por la noche todos descansaban para recuperar sus fuerzas para el día siguiente.

Entre los griegos había un soldado que destacaba entre los demás por su valentía, Aquiles. Llevaban diez años de guerra y todavía no había un ganador pero uno de los reyes griegos, Ulises, pensó que podía construir un enorme caballo de madera en el que pusiera:

Este caballo tenía una escotilla por donde entraros los soldados griegos escondidos, mientras que el resto se subió a los barcos para simular que se iban y, como os imaginaréis los troyanos les creyeron y festejaron que se había terminado la guerra por fin.

Mientras los troyanos festejaban, los griegos salieron del caballo de madera que había sido introducido en la ciudad y que había roto la muralla. Finalmente la guerra terminó, los griegos volvieron a Troya para participar en la guerra y apoyar a los soldados que estaban dentro del caballo.

La ciudad quedó totalmente destruida y ese fue el fin de Troya.

Por eso el episodio del caballo de Troya es tan famoso, porque es uno de los mayores engaños que hubo y que sirvió para ganar una guerra.

¿Es verdad la Guerra de Troya?

Pues es algo que todavía no está claro. Sí que está claro que durante esa época Troya fue atacada y destruida, pero no se sabe realmente quién lo hizo.

Además, Homero era un poeta, un historiador, por lo que muchos creen que lo que cuenta de la Guerra de Troya y el caballo de Troya es todo pura invención o que está exagerando o contando a su manera o que pasó. Esto no quiere decir que no hubiese guerra entre Grecia y Troya, pero igual las cosas no sucedieron como las sabemos.

Otras curiosidades sobre Troya

¿Sabes con qué otros nombres también se conoce a la ciudad de Troya? Pues también la solían llamar Ilión. Y a los habitantes que vivían en Troya se les conocía como teucros.

Alejandro Magno fue uno de los grandes conquistadores de la historia y uno de los principales protectores de la ciudad, a la que otorgó gran prosperidad y libertad para sus habitantes.

Troya sufrió un gran terremoto alrededor del año 500 que provocó que se derrumbaran la mayoría de los edificios más importantes y las fortificaciones de la ciudad, así que dejó de ser tan poderosa.

 

**Eratóstenes fechó la guerra de Troya entre el 1194 aC y el 1184 a.C, y Heródoto en el 1250 a.C. No obstante, la realidad histórica de esta guerra es motivo de debate.

 



Última modificación: sábado, 29 de noviembre de 2025, 09:57