Pedro Salinas La voz a ti debida (1933).
Versos 1290 a 1316 te besé en los labios.
Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso
corto
que duró
que un relámpago,
que un milagro,
.
El tiempo
de dártelo
lo quise para nada
, para nada
lo había querido
.
Se empezó, se acabó en él.
estoy besando un beso;
estoy solo con mis labios.
Los pongo
en tu boca,
,
—¿adónde se me ha escapado?—.
Los pongo
en el beso que te di
, en las bocas juntas
del beso que se besaron.
Y dura este beso
que el silencio, que la luz.
Porque
es una carne
ni una boca lo que beso,
que se escapa, que me huye.
.
Te estoy besando
.
Ilustración:
El beso. Gustav Klimt