Los morfemas flexivos se unen por detrás a la raíz de las palabras y añaden significados gramaticales de género, número, persona, tiempo y modo.
Existen dos clases de morfemas flexivos según las palabras a las que se unen: los morfemas flexivos de género y número, y las desinencias verbales.
Estos morfemas se unen a sustantivos, adjetivos, determinativos y pronombres para indicar el género masculino o femenino y el número singular o plural de las palabras. Ejemplos:
Niñ-a-s Bell-o-s Est-a-sCuando una palabra distingue entre masculino y femenino, lo suele hacer por medio de la oposición -a/-o . Sin embargo, la distinción entre número singular y plural es diferente, pues se considera que el singular posee un morfema cero que se representa -Ø y se opone a los morfemas flexivos de plural -s, -es.