Algunos caballeros me han indicado que escriba todo lo referente a la Isla del Tesoro aunque sin mencionar la posición de la isla . tomo mi pluma y dejo que mi memoria me traiga los recuerdos de mi niñez en la hospedería de mi padre.
puedo ver al viejo curtido navegante con su rostro cruzado por un sablazo. arrastraba, , su cofre marino. empezó a cantar aquella antigua canción marinera que le escucharía:
«Quince hombres ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja! ¡Y una botella de ron!»