Los sufijos valorativos son un grupo de sufijos que añaden a la raíz un significado afectivo o expresivo. Tienen las siguientes características:
- No cambian la categoría gramatical de la palabra a la que se unen. Por ejemplo, un sustantivo (niño), sigue siendo un sustantivo (niñito).
- En algunos casos, debido a haber permanecido mucho tiempo en la lengua, dan lugar a palabras nuevas. Ejemplos: violín, palillo, casilla, ...
Existen tres clases principales de sufijos valorativos: diminutivos, aumentativos y despectivos. Aunque poseen una significación determinada (diminutivo: pequeño, aumentativo: grande, despectivo: desprecio), esta se ve matizada siempre por la situación comunicativa.