Los morfemas flexivos se unen por detrás a la raíz de las palabras y añaden significados gramaticales de género, número, persona, tiempo y modo.
Existen dos clases de morfemas flexivos según las palabras a las que se unen:
Estos morfemas se unen a sustantivos, adjetivos, determinativos y pronombres para indicar el género masculino o femenino y el número singular o plural de las palabras. Ejemplos:
Las desinencias verbales son los morfemas flexivos que se unen a los verbos para expresar la persona, el número, el tiempo y el modo. En ocasiones, entre la raíz y las desinencias aparece la vocal temática (1ª conjugación: a; 2ª: e; 3ª: i). Ejemplos:
La flexión es el conjunto de formas de una palabra con sus diferentes morfemas flexivos. Permite que las palabras puedan combinarse entre sí. Ejemplo: